Febrero 21 de 2022 - La Biblioteca de París - Janet Skeslien Charles
En otras publicaciones he expresado mi gran fascinación por las historias de chicas fuertes. Y si a esa fascinación le sumamos otra, una biblioteca, eso solo podría desencadenar en una total seducción literaria. Este libro tiene unas heroínas que dejarían a más de un superhéroe en ridículo. Basada en hechos reales, tuvo tal impacto en mí, que decidí investigar los detalles que llevaron a la escritora a escribir esta historia.
Janet Skeslien Charles vivió en París y trabajó en la propia Biblioteca Americana de París, lo que la llevó a descubrir archivos reales sobre la labor de ésta durante la ocupación nazi. Quedó tan impactada al saber que los bibliotecarios arriesgaron sus vidas para seguir prestando libros a lectores judíos, entre otros, que decidió escribir la novela como homenaje a esos héroes silenciosos.

La autora confesó que el personaje de Odile nació de su propia reflexión: “¿Qué habría hecho yo en su lugar?”
Esta historia está basada en hechos reales durante la Segunda Guerra Mundial de los heroicos bibliotecarios. Porque la guerra no solo se libra en las trincheras con un fusil en mano, también se libra en el ámbito privado, laboral y social; luchas que no requieren balas ni uniformes. Son batallas contra fuerzas invisibles, tremendamente destructivas: la indiferencia, la injusticia institucional y la opresión sistemática de la degradación de la dignidad.
El verdadero heroísmo en estas guerras diarias no se mide en condecoraciones, sino en la persistencia del bien menor. En resumen, los héroes de estas guerras diarias son aquellos que eligen la integridad sobre la comodidad y que, en su pequeño rincón del mundo, (en este caso la biblioteca) garantizan que la esperanza, la ley y la dignidad no se rindan ante la oscuridad.

Cuando los nazis ocuparon Francia, impusieron censura y persecución. La biblioteca se convierte en un símbolo de resistencia: sus trabajadores arriesgan la vida para seguir entregando libros, incluso a judíos y lectores perseguidos. El relato nos muestra cómo la literatura puede convertirse en un arma contra la tiranía.

Las escritora decide contarnos esta historia en dos planos y tiempos muy diferentes; en ambos me gusta verme reflejada. La chica de 1940-44, Odile, en plena guerra, tiene el trabajo de sus sueños en la famosa Biblioteca de París. La ocupación nazi de 1940 trae consigo el miedo, la escasez y lo más importante: la censura. Las autoridades nazis decretan que la ALP debe cerrar sus puertas, especialmente para sus socios judíos.
La guerra está arrasando todo y el mundo de Odile se empieza a desmoronar, pero ella no lo hace. Odile y un grupo de compañeros se arriesgan, y con gran valentía hacen entregas silenciosas a domicilio. Están convencidos que los libros representan libertad, fortaleza y comunidad, ellos se convierten en un acto de resistencia cultural, serían un refugio, ellos luchan a su modo contra la barbarie, no quieren que la guerra les arrebate lo poco que les queda; quieren mantener viva la cultura y el espíritu de su ciudad. Una buena forma de rebeldía a mi parecer.

En el segundo plano, en los años 80, tenemos a una Odile ya en su madurez y con toda la sabiduría de sus lecturas, de sus vivencias, y con grandes marcas que le ha dejado guerra. Ahora viuda, vive una vida solitaria, reservada, exiliada en la comunidad de Montana, EEUU. Su única conexión notable es con su joven y curiosa vecina, Lily, una adolescente que sueña con escapar del pequeño pueblo.
La relación entre Odile y Lily se construye en torno a las clases de francés y, por supuesto, a los libros. El desenlace de la novela es una exploración de la redención y el poder sanador de la verdad. La novela concluye reafirmando que el verdadero coraje se encuentra no solo en los grandes actos de resistencia, sino también en la capacidad de confesar las propias fallas y reconstruir los lazos de amistad, un legado que Odile transmite a la joven Lily.
La literatura puede convertirse en un arma contra la tiranía. ¡Un libro fascinante!
Diálogos o Frases:
- "La Biblioteca es un refugio. Entre sus estanterías siempre encuentro un rincón donde leer, donde soñar, un rincón que puedo llamar mío".
- “Director: ¿Por qué quiere trabajar en esta biblioteca? -Odile: Porque en los libros siempre hay libertad, incluso cuando en la vida no la hay”.
- “¿Qué haremos si prohíben nuestros libros? Entonces leeremos en voz baja, pero nunca dejaremos de leer”.

- “-Soldado: Algunos de estos volúmenes son peligrosos. -Odile: No son peligrosos los libros, sino quienes temen a las ideas”.
- “-¿Vale la pena arriesgar tanto por unos libros? -Odile: No son solo libros. Son las voces de quienes se niegan a callar”.
- “-Gracias, creí que ya no tendría derecho a leer por ser judío. -Mientras yo viva, usted tendrá ese derecho”.
- “-Usted debería ser más prudente, señorita Souchet. -Prefiero ser valiente que prudente”.
- “A veces la traición viene de quienes menos lo esperas, incluso de un amigo”.
- “-¿Qué aprendió de todo aquello? -Odile: Que incluso en tiempos de odio, siempre hay lugar para la bondad y para los libros”.
- "Los libros no sólo tienen historias; tienen el poder de conectarnos a través del tiempo y del espacio".
- “Los libros eran nuestra forma de resistir sin disparar un arma”.
- “Una biblioteca puede ser un refugio contra el odio”.
- “La guerra también se libra en silencio”.
- "Soy escéptica a las almas gemelas, pero sí creo que dos personas pueden estar estrechamente unidas por la pasión a la lectura".
- "Alguna vez lloré al terminar un libro. Primero porque me alegré de haberlo leído, segundo porque nunca volveré a vivir la experiencia de descubrirlo y tercero porque nunca se está preparado para despedirse de quien es una gran compañía".

Este último diálogo que les compartiré lo tenía guardado dentro de mis notas. Tanto en ese momento, como ahora al leerlo de nuevo, hace que todo mi cuerpo se erice, muy seguramente por eso lo guardé. Debo aclarar que por ese entonces no tenía ninguna intención de crear el blog, así que si guardé éstas palabras es porque realmente tuvieron un significado muy especial para mí. Esa valentía de algunos seres humanos, que aunque no cambiaron el mundo, sí cambiaron el mundo de algunas personas. Les dieron valor, aprecio y atención cuando nadie más lo hacía. No puedo sentir más que respeto y admiración por ellos.
- -¿Por qué no te has ido todavía, por qué no te alejas de esta guerra? -Porque creo en el poder de los libros. Porque por pequeña que sea la contribución al mundo, quizá el mundo no cambie, pero sí puede cambiar el mundo de alguien. Porque creo que el poder del conocimiento nos ayuda a mejorar como comunidad. Porque ninguna otra cosa posee la capacidad mágica de hacernos olvidar de nuestra propia realidad como lo hace un libro. Porque les haré saber a nuestros soldados que no están solos. Y porque tengo Fe. -En Dios? -No, Dios no intercede en guerras. Tengo fe en las jóvenes como tú, sé que vosotras conseguiréis un mundo mejor.
-Reeder, directora de La Biblioteca Americana de París, Diciembre 1 de 1939.

A pesar de los continuos bombardeos, la biblioteca jamás cerró sus puertas, durante años fue un refugio para parisinos y extranjeros.
Con estas historias me siento realmente conmovida y a la par orgullosa de estas personas, héroes para mi. Aunque desconocidos, estuvieron unidos por un sentimiento de siempre querer hacer lo mejor por un bien común.
Siempre que puedo, en los viajes que realizo, dentro de mi lista de planes está visitar alguna biblioteca. Me encanta imaginar las mil historias que acontecen en estos lugares, y sin lugar a dudas no podía dejar de visitar esta emblemática biblioteca en París, donde no solo nació este libro, sino que fue un lugar que se convirtió en refugio para muchas personas en la segunda guerra mundial.

Sería un error no publicar en este post algunas fotografías de la bella ciudad de París. Debo reconocer que más allá de la torre Eiffel poco o nada conocía de su historia, así que me tomé la tarea de investigar algunos de sus datos más relevantes de su historia, y de cómo se ha ido transformando y convirtiendo en la extraordinaria e hipnotizante ciudad que es actualmente.
Fundación Celta, la ciudad fue fundada por una tribu celta conocida como los Parisii en el siglo III a.C. El nombre original era Lutetia.
Fue Conquistada por los Romanos (52 a.C.) por las legiones de Julio César.
Clodoveo I, fue el primer rey de los Francos, estableció París como su capital en el siglo VI, iniciando la dinastía Merovingia. El nombre de la ciudad se transforma de Lutetia a París.

- Notre Dame: La construcción de la famosa catedral comenzó en 1163.
- Universidad de París (La Sorbona): Fundada en el siglo XIII, convierte a París en el centro intelectual de Europa.
- Louvre: Inicialmente construido como una fortaleza por Felipe Augusto (siglo XII).
Estas tres tres construcciones la catapultan como centro cultural e intelectual del mundo occidental.
La Revolución Francesa (1789): París es el epicentro de la Revolución, con eventos trascendentales como la Toma de la Bastilla. La ciudad se transforma de un símbolo del absolutismo a un faro de la Ilustración y la República.

Tras la rápida invasión de Francia, el gobierno francés declaró París como una "ciudad abierta" para evitar su destrucción. Las tropas Alemanas entraron en la capital el 14 de Junio de 1940, ocupación que dura hasta Agosto del 1944.
París es la única gran capital de la Europa Occidental que fue liberada sin ser destruida, en gran parte gracias a la desobediencia de Von Choltitz. Esto permitió que su inigualable patrimonio arquitectónico y cultural perdurara intacto.
Actualmente es una ciudad referente de la cultura, el arte y la filosofía, capital de la moda.
Creo que todos tenemos el sueño de conocer París, crecimos viéndola como un faro a lo largo de su historia. Ha demostrado ser el centro de las grandes ideas, siempre siendo la musa que inspira creatividad de los grandes artistas. Por eso, al caminar por sus calles, uno no solo ve arquitectura, sino que siente el peso de todo lo que allí se pensó, se luchó y se creó.

Ver la Torre Eiffel por primera vez es impresionante, es hipnotizante. Recorrer el Louvre es impactante. Pasear por las orillas del Sena al anochecer fue poesía para mí. Pero si esa experiencia ya es mágica en sí misma, hay algo que la elevó exponencialmente: vivirla al lado de mi mejor amiga, fue sencillamente fantástico.
- Año de Publicación: 2021
- Libro: La Biblioteca de París
- Escritor: Janet Skeslien Charles.
- Género Literario: Novela Histórica
- Editorial: Salamandra