Enero 2 de 2023 - El Oro del Rey - Arturo Perez Reverte
Este libro llegó a mis manos en una feria de libros usados, en estos eventos siempre te encuentras unos tesoros tremendos, y lo mejor, a unos precios increíbles, así que no pierdo la oportunidad de aprovisionarme con varios ejemplares.
Dentro de los que llamaron mi atención éste me pareció interesante, al parecer lo tenía todo: aventura, drama, historia, un inteligente protagonista, un supervillano y oro, mucho oro. Todo esto en las manos de un gran escritor, seguro sería una buena aventura.
No había más qué pensar y me embarqué de lleno en esta obra. A medida que avanzaba empecé a darme cuenta de que algo me faltaba, no sé, que algo me estaba saltando, así que investigué y vaya sorpresa, me estaba leyendo la cuarta entrega de una saga que había iniciado años atrás ¡upss, grave! Intenté buscar los tres primeros pero se me hizo imposible, estaban agotados, normalmente siempre que no encuentro un libro lo pido a BuscaLibre, pero pueden tardar 15 días o hasta un mes en llegar y yo ya tenía mi interés puesto en esta historia, así que decidí continuar.

Me había documentado de que la saga de Alatriste está compuesta por novelas autoconclusivas, es decir, cada libro narra una aventura distinta del capitán, por ende, se podían leer por separado. Así que, qué más daba, ya estaba metida en el lío del oro, quería saber cómo terminaba toda esta trama. En varias ocasiones debí buscar sobre algún personaje y cómo conectaba con las sagas anteriores, para darle mejor contexto a la actual, pero no era nada que te haga perder el hilo de la historia.
Me sumergí de lleno en esta nueva aventura de Diego Alatriste, un personaje bien peculiar, un veterano bastante fascinante que se rige por su propio código de honor en un mundo lleno de degradación; y qué sería de este protagonista sin su eterno enemigo, Gualterio Malatesta, alguien que, aunque bastante despiadado es tan hábil como el mismo Alatriste. En definitiva, esta rivalidad le da una de las tramas más interesantes al libro.

La historia inicia cuando Alatriste regresa a Sevilla, donde el ambiente de la ciudad palpita con riquezas que llegan de América, corrupción y lujo desmedido. Allí recibe el encargo de un noble poderoso, de recuperar parte de un cargamento de oro que ha sido desviado de su destino oficial.
La novela nos sumerge en los bajos fondos de Sevilla: el Arenal, Triana y la Cárcel Real. Alatriste debe sacar de la prisión a viejos camaradas y criminales para formar su escuadrón suicida.
El asalto se produce en el río Guadalquivir, en los esteros de la desembocadura. Es una batalla nocturna, brutal y silenciosa en el agua. Alatriste cumple su misión, recupera el oro para la Corona, pero descubre que en España la lealtad es una moneda de cambio. Al final, el oro llega a Madrid, pero Alatriste e Íñigo se quedan, como siempre, con las cicatrices y unas pocas monedas, viendo cómo la riqueza de América pasa de largo sin remediar la pobreza de España.

La novela nos lleva por tabernas, callejuelas y puertos, mostrando la vida cotidiana del siglo XVII. Entre conspiraciones, duelos, partidas de cartas y noches de vino, nos muestra la decadencia del imperio español, la corrupción institucional y el destino de aquellos que sobreviven entre sombras.
Me encanta el estilo de Arturo Pérez, que por medio de sus diálogos ultra realistas y llenos de ingenio reflejan la forma de hablar de esta época, nos recuerda que el dinero puede comprar poder, pero nunca el honor. Alatriste, con su vida de riesgos y derrotas, nos muestra que lo único que sobrevive al paso del tiempo no son los cofres de oro, sino los actos de lealtad y dignidad.
En definitiva, quedé con ganas de leerme todas las entregas de esta saga, tanto las anteriores como las posteriores… de seguro lo haré.
Diálogos y Frases:
—Dicen que en Sevilla el oro corre como el vino.
Alatriste: —Corre, sí… pero nunca hacia los pobres”.
Alatriste: —El oro tiene dueño, señor, y no siempre es quien lo reclama.
—¿A qué juega, capitán?
Alatriste: —A sobrevivir, como todos los que ya no creen en milagros.
—¿No teme morir por tan poca paga?
—Alatriste: Uno muere por lo que le toca, no por lo que le pagan”.
— El oro es como las mujeres: siempre está en manos de quien no lo merece.
—Y siempre cuesta caro recuperarlo.

- "Quevedo, no es un robo, capitán. Es una... recaudación de impuestos inconvencional. El Rey necesita ese oro y sus ministros se lo están robando".
- "Aquí ejerce de líder de una banda de mercenarios. Su rol es ser la "espada sucia" que la monarquía necesita para sobrevivir".
- "Alatriste: El oro ciega. Y cuando todos están ciegos, los cuchillos hacen su trabajo".
- “Aprendí que en el mundo del capitán no hay tesoros seguros, salvo la amistad y la lealtad”.
- "Sevilla era la ramera del imperio; hermosa, sucia y dorada".
- "La vida es como una estocada: corta, rápida y, si te descuidas, mortal".
Como pueden ver la corrupción política no es un invento moderno. El Oro del Rey nos lleva a ver la Sevilla de 1626, una ciudad fascinante donde el oro de América llegaba en barcos y desaparecía en bolsillos ajenos antes de tocar el suelo. Esta novela nos demuestra que las mayores amenazas de un imperio no siempre vienen del exterior, sino de sus propias conspiraciones, corrupción y lealtades frágiles.

En esta ocasión no podía ser otra ciudad la que acompañe este post que la hermosa Sevilla. Si Madrid era la cabeza del Imperio, Sevilla era su corazón palpitante (y su cartera). Una ciudad cosmopolita, rica, peligrosa y fascinante donde se hablaban todas las lenguas y se vendían todas las mercancías.
Se dice de Sevilla: "Hércules me edificó, Julio César me cercó de muros y torres altas, y el Rey Santo me ganó".
Sevilla fue fundada alrededor del siglo IX-VIII a.C., con casi 3.000 años de historia.
Cuenta la leyenda que Hércules navegando por el Mediterráneo para realizar uno de sus famosos 12 trabajos, llegó al valle del Guadalquivir. Quedó tan enamorado de la luz y la tierra que fundó una ciudad comercial allí mismo.
Dejando el mito a un lado, la realidad es aún más interesante. Sevilla nació como un asentamiento de la misteriosa cultura de Tartessos.

Julio César: Fue él quien le dio el estatus de colonia imperial, llamándola Colonia Iulia Romula Hispalis. La amuralló y la convirtió en un puerto clave.
Tras la conquista cristiana en 1248 y el descubrimiento de América en 1492, Sevilla recibió el monopolio del comercio con el Nuevo Mundo. Todo el oro, la plata, el cacao y las perlas tenían que entrar por el río Guadalquivir.
Sevilla cuenta con la catedral gótica más grande del mundo. La leyenda dice que cuando los canónigos decidieron construirla en 1401, dijeron una frase que define el carácter sevillano: "Hagamos una iglesia tan hermosa y tan grandiosa que los que la vieren labrada nos tengan por locos"

Visitar Sevilla después de leer a Pérez-Reverte es una experiencia única. Ya no ves solo piedras bonitas; ves las sombras de los espadachines, hueles la pólvora y las especias, y entiendes por qué esta ciudad, luminosa y trágica a la vez, enamoró a poetas, reyes y contrabandistas.
Algunas recomendaciones infaltables para cuando visiten esta histórica ciudad: no deben perderse sus muy famosos tablaos de flamenco, nosotros visitamos "Tablao Flamenco Las Setas", pero hay infinidad de ofertas para disfrutar de este imperdible espectáculo. Un dato muy importante (ojalá haberlo sabido antes de ir), no volvería a visitar esta ciudad en verano, los días superan los 40° de temperatura y es casi imposible disfrutar de esta ciudad en esas condiciones, si pueden, escojan otra época del año.

- Año de Publicación: 2000
- Libro: El Oro del Rey
- Escritor: Arturo Pérez Reverte
- Género literario: Novela Aventura/ Ficción./Historia
- Editorial: Alfaguara